Las últimas cajas de una mudanza

Cajas bien embaladas

Que complicado es mudarse, pero aún lo es más cuando encima cambiamos de país. Aún recuerdo mi primera experiencia, muchas cajas, maleta, recuerdos… años de acumulación imposible de meter en el coche (y tuve suerte de que fuera en coche y no en avión o tren).

Así que no quedo más remedio, que elegir que me llevaba conmigo y que dejaba en casa de mis padres de manera temporal hasta mi próximo viaje a España, donde volvería a llenar el coche hasta el techo.

Fue un momento duro,pero es que no se me ocurrió que podía mandarme cajas a mi nuevo domicilio y así evitarme todo el ir y venir con el coche cargado de manera peligrosa, ya que no se tiene la misma visibilidad cuando las cajas y bultos llegan al techo.

La verdad, es que en esa época el envío de cajas con transportista estaba a un precio imposible de pagar, así que imagino que aunque hubiera tenido la idea, no hubiera podido hacerlo.

Ahora con Cangobox es más fácil, muchos de nuestros clientes nos lo han demostrado ya, utilizando nuestros servicios para enviarse cajas con ropa de invierno, que dejaron en casa en la mudanza de este verano, u objetos personales a los que renunciaron hasta tener un domicilio fijo.

Si me vuelvo a mudar, ¡¡esta vez lo haré mejor!!