Cuando se termina tu Erasmus…

Llega finales de junio, se va acercando el momento de terminar tu Erasmus, que mezcla de sentimientos ¿verdad?

Volver a casa siempre hace ilusión; familia, amigos, rutinas… pero un poco de tí se queda en esa ciudad, en esas calles, vivir en el extranjero marca, te cambia. Es una experiencia altamente recomendable, no solo por todo lo “útil”: idiomas, curriculum, etc; sino porque cada país tiene su ritmo, sus prioridades, sus imprescindibles de vivir.

Yo de mi estancia en Francia aún guardo un poco los horarios de comidas y cenas o esa costumbre de ver un rayito de sol y salir a disfrutarlo, entre otras cosas.

Estos días van a ser de muchas despedidas, cenas, cajas, planificaciones y demás historias para la mudanza. Nuestro consejo es que planifiques, haz las cosas con tiempo. Nuestra experiencia en transporte nos dice que anticipar es lo mejor. Empaqueta con antelación todo lo que puedas, ropa de invierno, libros, cosas que no vayas a necesitar y si tienes dónde enviarlo ya, hazlo, que luego vienen las prisas y siempre puede surgir un imprevisto. No te empeñes en hacer una mega caja, no te van a cobrar por bulto, y te saldrá igual de precio una caja enorme de 25 kg que dos más pequeñas de 15k cada una. Además cuanto más grande y pesada, más difícil será el transporte y más probable un golpe o apertura del cierre.

Para la ropa, acuérdate de las bolsas al vacío, podrás poner muchas más cosas en una caja al ocupar menos espacio y escribe por fuera su contenido, y si fuera frágil porque no ponerlo también.

Ya sabes que si entras en Cangobox, puedes ver el coste del envío con solo poner los códigos postales, las dimensiones y peso de las cajas. Y puedes añadir todas las cajas que necesites y así hacer un envío múltiple.

Pero sobre todo, disfruta de estos últimos días.